Psiquiatría
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Trastornos del ánimo y ansiedad
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Trastornos de personalidad
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Delirium, demencia, trastornos amnésicos y
otros trastornos cognoscitivos
Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos
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Trastornos de la conducta alimentaria
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Trastornos en la identidad sexual
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Trastorno en el control de los impulsos
(ludopatía, impulso agresivo, etc).
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Síndrome post aborto (
consecuenciaspsicologicasdelaborto.blogspot.com )
La psiquiatría es una especialidad médica
que estudia la mente del ser humano. Ha sido comúnmente
relacionada por pacientes, e incluso por médicos, con la
“locura”. Sin embargo factores como el stress y aumento de la
expectativa de vida entre otros, han modificado la prevalencia
de las patologías tratadas por esta especialidad; demencia,
trastornos del ánimo, ansiedad y asistencia del paciente
terminal, ocupan las salas de espera de los especialistas,
demandan de los investigadores nuevos fármacos y exigen del
psiquiatra especial énfasis en los aspectos humanos y compasivos
de la medicina.
Muchos son los pacientes que evitan la consulta con el
psiquiatra porque piensan que “no tienen nada grave” y de ésta
manera permiten el avance de manera solapada de patologías que,
de haber intervenido prontamente, podrían haber tenido un
pronóstico más favorable.
En la última década la psiquiatría ha presentado un crecimiento
exponencial ampliando los aspectos psicológicos que
tradicionalmente han sido aplicados terapéuticamente por los
psiquiatras para ayudar a los pacientes a alcanzar la sanidad,
con los descubrimientos respecto al funcionamiento estructural y
molecular del cerebro.
Muchas son las patologías no psiquiátricas que el profesional
debe tener en cuenta al momento de hacer un diagnóstico.
Hipotiroidismo, anemia, tumor o microinfartos cerebrales entre
otros, pueden ser interpretados como depresión y atribuido a
crisis vitales, trastornos adaptativos, senectud, trastornos
post parto, bipolaridad etc. La epilepsia puede presentarse como
irritabilidad, violencia, impulsividad, cefalea, alucinaciones y
motivar erróneamente diagnósticos de trastornos de personalidad,
trastorno en el control de los impulsos, bipolaridad o
esquizofrenia.
Hacer un diagnóstico sintomático sin buscar la causa (etiología)
puede conducir al paciente a meses o años de tratamiento
psicológico y a veces psiquiátrico impidiéndole acceder a una
mejoría plena, atravesando por distintos tratamientos
farmacológicos o la suma de medicamentos, cambios de terapeuta y
finalmente el rótulo de familiares y a veces del mismo
profesional como, manipulador, resistente a la terapia o de
incumplimiento terapéutico.
Como vemos, el cerebro para ser visto de manera integral, debe
ser contemplado como una moneda que, en una de sus caras tiene
los elementos psicológicos y en la otra el amplio espectro de lo
físico (orgánico) para luego evaluar qué profesional puede ser
el más idóneo para tratarlo y cómo.
Enfermedades pertenecientes a otras especialidades de la
medicina requieren también la intervención del psiquiatra.
Cardiología (infarto), reumatología (LES) gastroenterología
(enfermedad ulcerosa) neumonología (asma), dermatología (psoriasis),
quirúrgicas (preparación para aceptar y realizar el evento
quirúrgico), oncología (aceptación de la enfermedad y su
tratamiento), ginecología y obstetricia (esterilidad, aborto)
son algunos ejemplos en que el psiquiatra, conociendo la
patología a tratar, aporta los elementos psicológicos de cada
caso.
La mejoría y/o la salud es así, el resultado de ese ensamblaje
perfecto entre un paciente dispuesto a cambiar lo que siempre
tuvo por bueno y volver a nacer y un psiquiatra que use con
prudencia su ciencia y la palabra como un bisturí de 2 filos que
pueda penetrar hasta los tuétanos del cuerpo, los afectos, la
psiquis y el espíritu del hombre y poner fin a dolencias que
durante años, desgarran y aprisionan desde la profundidad de la
mente del ser humano.
Prof. Varinia Frau Alveal
Médico Especialista en Psiquiatría
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